Al faro, de Virginia Woolf, o perseguir la obra y vestirse de rojo


No es noticia: la nueva ministra 
de cultura en Colombia, una experta en seguridad y defensa, promueve desde antes de su posesión la idea de “librar una batalla cultural”. Hay que tener la imaginación de un borracho para creer que a una idea así le espera un futuro auspicioso; tan cándido como